8/4/10

Los colores del Puerto
















Las coloridas embarcaciones que faenan con el arte de cerco, dedican larguísimas jornadas a la pesca de sardina, jurel y caballa.
Cargan las bodegas de hielo y después del ritual del aprovisionamiento con las últimas luces del día enfilan en dirección a las Islas Cíes y es ahí donde deciden tomar rumbo Norte o rumbo Sur.
Si viran hacia el Norte lanzarán los aparejos por el litoral de la Isla de Ons o la Playa de A Lanzada. Si eligen rumbo Sur faenarán en la costa de Portugal entre A Guarda y Viana do Castelo. Regresarán con el alba, dejendo atrás una estela de espuma y de gaviotas voraces.
Los barcos de cerco detienen su actividad los primeros meses del año. Aprovechan ese periodo de inactividad para realizar trabajos de mantenimieto en los numerosos astilleros y varaderos situados en el margen de la Ría y también para restablecer los colores fuertes y brillantes con atrevidos contrastes, que adornan estas embarcaciones.
Cuando los barcos de cerco bajan del "carro" y los atracan en las dársenas del Berbés, lucen coquetos su recuperada juventud.












3 comentarios:

M.Eugenia dijo...

Preciosos los colores son tan vivos que parecen que hablan.
SAludos

el viajero impresionista dijo...

Bonitos los colores. En el puerto los reflejos y las sombras forman un no-se-qué especial. Saludos

Slow Rider dijo...

Muy bonitos detalles ;)
Felicidades.